Pintura — trece óleos
Un grito silencioso.
Pintar, para mí, es un grito silencioso. La necesidad de transformar lo invisible en algo tangible, algo que otros puedan sentir.
Cada pincelada, cada letra, es un acto de rebeldía. No pide permiso. Se abre paso entre el ruido, entre las dudas, entre el miedo. Es atreverte a mostrarte, a ser visto, aunque exponga.
Cuando un cuadro se entrega al mundo, a veces encuentra un eco. Alguien que ve, que siente, que tal vez entiende.
No se trata de encajar. Se trata de encontrar.
El proceso, los apuntes, las frases que aparecen mientras pinto y escribo, viven en @inadaptarte.